Alois Brunner fue durante décadas el nazi más buscado. Mano derecha de Adolf Eichmann, el artífice de la «solución final», dirigió las deportaciones a campos de concentración nazis de unos 130.000 judíos. Fue condenado en rebeldía por crímenes de guerra, pero no llegó a ser capturado. Hace cuatro años, el Centro Simon Wiesenthal retiró su nombre de su lista, dándolo por muerto por viejo, dado que nació en 1912. Se creía que había fallecido en Siria entre 2009 y 2010, pero ya para entonces debía de llevar unos años criando malvas. Según publica hoy la revista francesa XXI, el criminal de guerra nazi falleció en diciembre de 2001 en un sótano de Damasco a los 89 años.