Una vez, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) fue considerada “una organización profesional creíble y de buena reputación”. Hoy, con la intención de socavar el carácter universal de la UNESCO, la dirección palestina ha tomado a la organización como rehén. El carácter especial de la UNESCO como órgano educativo y cultural de las Naciones Unidas ha sido gravemente e irreparablemente contaminado y perjudicado con el fin de deslegitimar a Israel.