Corrían los primeros días de mayo del año 1958. Según la tradición, tres visionarios: el Padre Justo Asiaín Marquez, el Pastor Emilio Castro y el Rabino Dr. Fritz Winter deciden darle un marco al diálogo judeo-cristiano, fundando la Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay. Sino la primera, una de las primeras en su género en el continente.