“Adolf Hitler es el criminal más astuto de todos los tiempos, el tirano más sádico y cruel, el que seduce, engaña y miente a la nación, aquel que ha ganado millones de adeptos y los ha convertido en luchadores fanáticos de sus herejías, que no son más que un conglomerado de ideas robadas a otros fanáticos”. Así definía al dictador más importante de todos los tiempos Friedrich Kellner, un osado funcionario socialdemócrata en activo durante la República de Weimar en la ciudad renana de Maguncia, justo en el momento histórico en el que comenzó el III Reich alemán.