…más de 90 kms. recorridos desde casa, que valieron la pena para ver a Diego Delgrossi. Algunos días después, trasnochada de lunes -tras arduo día laboral y previo al próximo- que valió la pena para ver a Franklin Rodríguez. ¿Por qué? Porque tras muchos años viviendo en Israel, estos representantes de la cultura uruguaya nos visitaron y nos hicieron revivir un poco de nuestra historia, porque con cada uno de sus monólogos me senté en el banquito del uruguayo que fui, soy y seré hasta mi muerte.