Una nueva investigación que explica por qué los cristales de sal se acumulan en las partes más profundas del lecho del Mar Muerto podría ayudar a los científicos a comprender cómo se formaron algunos de los grandes depósitos de sal en la tierra. El Mar Muerto, un lago bordeado por Israel y Jordania, es casi diez veces más salado que los océanos. La gente lo ha visitado durante miles de años para experimentar sus propiedades curativas únicas y flotar en sus densas aguas. Incluso, el «mar de sal» es mencionado en la Biblia. En las últimas décadas, gran parte del agua dulce que alimenta al Mar Muerto se ha desviado, lo que hizo que bajara la cantidad de líquido del lago. A la vez se ha vuelto más salado que nunca.