En la semana del 7 al 14 de enero de 1919 se dio lo que más tarde fue conocido como la Semana Trágica, cuando una violencia general se apoderó de toda la población argentina. La represión del gobierno de Hipólito Yrigoyen, presidente de la Nación Argentina, a las protestas de huelga que los obreros realizaban en aquellos años, pronto se desvío también a la comunidad judía de Buenos Aires, que en ese momento contaba ya con 100,000 judíos aproximadamente.