Irena Sendlerowa representa el compromiso, la justicia social y la preocupación desinteresada por el prójimo sin importar su color de piel, su religión, sus ideas políticas o su capacidad económica. La labor a lo largo de su vida fue tan arriesgada y a la vez fructífera que su heroicidad de salvar a más de 2.500 judíos del gueto de Varsovia condenados a ser víctimas del Holocausto y ponerlos a salvo con familias católicas permaneció oculta hasta hace dos décadas.