Lo que hoy sucede en Medio Oriente no es una disputa por fronteras ni por la viabilidad de una Palestina independiente. Esa es la excusa cómoda para titulares y declaraciones diplomáticas para la la tribuna. La realidad es mucho más cruda: estamos frente a una guerra ideológica entre el fundamentalismo islámico chiita, liderado por Irán,