¿Llegaron a América algunas Tribus Perdidas de Israel?

05/Dic/2014

Por la Esc. Esther Mostovich de Cukierman, para CCIU

¿Llegaron a América algunas Tribus Perdidas de Israel?

Una vez descubierta América, se
planteó el problema de decidir qué eran los indios. ¿Tal vez bestias de carga
algo inteligentes? A principios del
siglo XVI el Papa estableció en una encíclica que los indios americanos eran
“verdaderos seres humanos”. Siguiendo el
texto bíblico, la Creación es una sola y
los indios descienden de Adán y Eva. En el
libro de Génesis, la Biblia dice
que “después del Diluvio, salieron del arca de Noé sus hijos Sem, Cam y Jafeth
y de ellos se pobló toda la tierra”.
¿Los indios descendían del negro Cam, quien como castigo por haber
mirado desnudo – o quizás violado -a su padre Noé, fue condenado, él y su
descendencia, a servir a sus hermanos? Entonces, se puede esclavizar a los
indios. ¿De Jafeth, a quien el Señor destinó a habitar en tiendas, como las que
usaban los indios en las tierras recién descubiertas? ¿De Sem, el antepasado de
los semitas? ¿Son entonces semitas los indios? Declarar a los indios
descendientes de las diez tribus de Israel, daba posibilidad de que los
europeos cristianos los conquistaran, colonizaran y los privaran del oro y la plata que tenían. De esta manera los
europeos estaban realizando la tarea de
“vara del Señor “ aplicando a los hebreos
del desaparecido reino del Norte el castigo divino del que habla el profeta
Isaías.
Tan extendida estaba esta idea, que
Thomas Jefferson a fines del siglo XVIII
, a poco de asumir como Presidente de los Estados Unidos , encontró necesario
establecer públicamente que los indios americanos “No son” descendientes de las
tribus perdidas de Israel. Pero hubo algunos
que no pensaron así.
Una teoría se abrió paso entre los autores
del siglo XVII, empeñados a ubicar a los
indios en el inventario bíblico.¿Tal vez los indios eran descendientes de
alguna de las Diez tribus perdidas de Israel?
Fallecido el rey Salomón, las doce tribus originarias del Pueblo de Israel se reparten en dos reinos: el reino de Israel
al Norte, con diez tribus y capital en Samaria, el reino de Israel al Sur, con
dos tribus y capital en Jerusalem. El
reino del Norte desaparece de la escena de la Biblia y de la historia en el
siglo VIII a.e.c. cuando es vencido por los asirios y la población hebrea es
obligada a ir al exilio. A las tribus del reino del Norte se las ha llamado “
las tribus perdidas de Israel” aunque en los últimos años se ha descubierto que
no están tan perdidas, han aparecido rastros
de  su deambular en Africa y
Lejano Oriente. Pero ese es otro tema.
Manasseh ben Israel, en
Londres
Manoel Dias Soeiro (1604-1657) o Manasseh Ben
Israel, nació probablemente en la isla de Madeira, Portugal . Llegó a ser gran
rabino de Amsterdam y fundador de la
primera imprenta en hebreo de la ciudad.
De él nos ha quedado un retrato pintado por Rembrandt que se ha hecho
famoso.
En 1644 un
“ cristiano nuevo” de origen
portugués, llamado Aarón Levi – o Antonio de Montezinos – , llegó a Amsterdam, donde declaró ante la comunidad judeo-portuguesa lo que
vio- o creyó ver- en su viaje por América. Era el juramento de un moribundo y
fue aceptado como verdad por quienes lo escucharon. Ese testimonio de Antonio
de Montezinos inspiró al gran rabino de Amsterdam , Manasseh ben Israel, a
redactar su libro “ Esperanza de Israel” que se publicó en 1650.
Montezinos declaró que encontró en la selva de lo que hoy
es Ecuador, no muy lejos del Océano Pacífico, y también en Yucatán, cerca del
Océano Atlántico, indios que guardaban el Shabat (sábado) , conocían la oración
hebrea “ Shmá Israel” ( Escucha, Israel )
y le manifestaron ser descendientes de la tribu hebrea de Reuvén. “Y declaró Montezinos que se les
dio a conocer como judío oculto que era, y ellos al despedirse, lo abrazaron y
dijeron: de esta tierra no tengas cuidado, que a todos los indios tenemos bajo
nuestro mandato. En acabando con estos españoles, iremos a sacaros a vosotros
del cautiverio en que estáis”.
Lo que contó
Montezinos no era imposible. Desde el
primer viaje de Colón en adelante, llegaron
a América, con los conquistadores españoles, “ cristianos nuevos”, de ascendencia hebrea. Pero lo que mueve a Manasseh ben
Israel no es la lógica, sino la Fe.
Manasseh es un ferviente creyente de que el Tanaj ( Biblia ) dice la
verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.
Los profetas bíblicos –
Oseas, Amós, Isaías, anuncian que el regreso de las 10 tribus perdidas a Israel
señalará que los hebreos de todos los confines el mundo, pronto llegarán a Israel. Y ese será el anuncio del fin de los tiempos,
de la soñada era mesiánica, donde todo el mundo vivirá en paz. Para quien
acepta la Biblia como total verdad, lo que importa es que los profetas son
Mensajeros del Señor, sus profecías, se cumplirán. Las dificultades de la geografía, los años que demore, no importan.
Montezinos no declaró cuándo habían
llegado a América esos criptojudíos –(
judíos ocultos) con los que se encontró.
¿Habían llegado antes o después de Colón? A Manasseh ben Israel no le preocupó
averiguarlo, porque su interés estaba
centrado en la venida del Mesías. En su opinión, ahora que ya “ se habían
encontrado hebreos en América”, dato que daba como cierto, sólo faltaba
introducirlos en Gran Bretaña, de donde habían sido expulsados en el año 1290,
para que la dispersión hebrea se diese “ de un cabo al otro de la tierra” y
pudiera comenzar la Era Mesiánica.
Estaba tan apasionadamente convencido de su idea que dedicó la primera
edición de su libro “. Esperanza de Israel” al Parlamento británico y comenzó sus tratativas con el gobierno de
Cromwell para lograr la autorización del
asentamiento judío en Inglaterra. Lo curioso es que, quizás por consideraciones económicas, el gobierno
inglés se decidió en 1656 no por “autorizar” un asentamiento judío sino
solamente a “tolerarlo”. Se otorgó permiso oficial para abrir una sinagoga y derechos
limitados a los residentes judíos. No era por esa componenda política por lo
que había luchado Manasseh y murió poco después, en 1657, convencido de su
fracaso en lograr la venida del Mesías. Pero en los hechos, la obra de Manasseh
dio sus frutos, porque 10 años después, los judíos fueron legalmente
autorizados a establecerse en Inglaterra. Sólo que en América, los rastros de
hebreos de la tribu de Reuvén no volvieron a aparecer.
Esther Mostovich de Cukierman
[1] Génesis 9: 18 y 19
[1] Génesis, 9:27
[1] Isaías ( 10:5).
[1] Ver Boleslao Levin , “ Criptojudíos”, Buenos Aires,
1987. Capítulo I.
[1] Ver Cecil Roth “ Historia de
los marranos “ Madrid, 1979, Capítulo X.