La UNESCO lamentó que ‘periodistas de Gaza’ fueran desenmascarados como terroristas de Hamás y la Yihad Islámica

08/Jul/2026

Israel Hayom (traducido por UnidosxIsrael)

 

 

La UNESCO quedó en el centro de la polémica tras expresar preocupación por la muerte de periodistas en Gaza que, según información difundida posteriormente por Israel, mantenían vínculos con Hamás y la Yihad Islámica. El episodio reavivó el debate sobre la utilización de credenciales de prensa como cobertura por parte de integrantes de organizaciones terroristas y los desafíos que ello plantea para la protección de periodistas en zonas de conflicto.

 

UN Watch afirma que la agencia cultural y educativa de la ONU identificó a terroristas de Hamás y la Yihad Islámica Palestina como periodistas, incluso después de que las organizaciones reconocieran que habían pertenecido a sus brazos militares. El director ejecutivo de UN Watch, Hillel Neuer, en una carta contundente dirigida al director general de la UNESCO, Khaled el-Anany, declaró: «Se han convertido en un canal para la propaganda de Hamás. Inicien una investigación independiente».

 

UN Watch publicó el miércoles en Ginebra, Suiza, un nuevo informe titulado «La clasificación errónea de operativos terroristas como periodistas en Gaza por parte de la UNESCO», que documenta repetidos casos en los que la UNESCO identificó públicamente a operativos de Hamás y la Yihad Islámica Palestina como periodistas asesinados en Gaza, a pesar de que posteriormente las propias organizaciones terroristas reconocieron que esas personas eran miembros de sus alas militares.

 

En una carta enviada el miércoles al Director General de la UNESCO, Khaled el-Anany, el Director Ejecutivo de UN Watch, Hillel Neuer, instó a la agencia a corregir sus registros públicos, abrir una investigación independiente y exigir responsabilidades a los culpables de lo que describió como una grave falla en el proceso de verificación.

 

«Canal para la desinformación de Hamás»

 

«La UNESCO se ha convertido en un canal para la desinformación de Hamás», afirmó Neuer. «Cuando una agencia de la ONU conmemora públicamente a terroristas como periodistas y no corrige la información incluso después de que Hamás reconoce que eran combatientes, esto socava la credibilidad de la ONU y perjudica la integridad de los verdaderos periodistas que arriesgan sus vidas informando desde zonas de conflicto».

 

El informe señala siete casos en los que la UNESCO emitió declaraciones condenando las muertes de personas que describió como periodistas, entre ellos Mohammed Abu Ermana, Anas al-Sharif, Mohammed Washah, Hamza al-Dahdouh, Mustafa Thuraya, Mohammed Jarghoun y Mohammed Nasser Abu Hweidi. En cada uno de estos casos, el informe presenta pruebas de que Hamás, la Yihad Islámica Palestina o las Fuerzas de Defensa de Israel identificaron posteriormente a estas personas como miembros o comandantes de organizaciones terroristas.

 

Según UN Watch, la propia metodología de la UNESCO exige que los informes sobre las muertes de periodistas se verifiquen mediante múltiples fuentes y se actualicen cuando surjan nuevas pruebas. La organización argumenta que la omisión de la UNESCO de corregir o retirar las declaraciones inexactas constituye una violación tanto de sus normas oficiales de verificación como de los principios de integridad, independencia y neutralidad que rigen a los funcionarios internacionales.

 

«La libertad de prensa depende de la verdad».

 

UN Watch insta a la UNESCO a «retirar todas las declaraciones que identifican falsamente a terroristas como periodistas; condenar públicamente a Hamás y a la Yihad Islámica Palestina por infiltrar a militares en puestos de prensa; autorizar una comisión de investigación independiente para examinar los procedimientos de verificación de la UNESCO; e identificar a los funcionarios responsables de las declaraciones inexactas e imponer las sanciones disciplinarias necesarias, incluyendo el despido».

 

La organización también instó a la UNESCO a «publicar las pruebas y la metodología utilizadas para determinar la muerte de cada periodista en Gaza desde el 7 de octubre de 2023; y adoptar nuevas salvaguardias para garantizar que las futuras declaraciones distingan entre periodistas civiles y miembros de organizaciones terroristas».

 

«La libertad de prensa depende de la verdad», concluyó Neuer. «La misión de la UNESCO es proteger el periodismo, no encubrir la identidad de terroristas. La organización tiene ahora el deber de corregir la información, investigar cómo se produjeron estos fallos y restablecer la confianza en su labor».