KKK, grupo marginal con imagen arcaica

11/Jul/2017

El País

KKK, grupo marginal con imagen arcaica

A pesar de que la extrema derecha radical
estadounidense vive una renovación bajo el presidente Donald Trump, el Ku Klux
Klan, que el sábado organizó un mitin en Virginia, no es más que la sombra de
la poderosa organización que alguna vez fue.
«Hoy el Klan es sobre todo un
ensamblaje de pequeños grupos desunidos sin dirección central, muy
inestables», explica a la AFP Oren Segal, director del Centro sobre
Extremismo de la Liga Anti-Difamación, una asociación de lucha contra el
antisemitismo.
Las imágenes difundidas en todo el mundo de
esos hombres en trajes tradicionales reunidos el fin de semana en
Charlottesville, Virginia, evocaron un pasado terrorífico: el de las antorchas,
ceremonias con cruces ardiendo, linchamientos de negros y gigantescos desfiles.
Pero los Leales Caballeros Blancos del Ku Klux Klan apenas llegaban a los 40 en
esta apacible ciudad de Virginia, frente a un millar de militantes
antirracistas.
Los «caballeros» se proponían
protestar contra el proyecto de retirar de un jardín municipal una estatua del
general Robert E. Lee, quien comandó los ejércitos de los estados sureños
esclavistas durante la Guerra de Secesión (1861-1865).
El KKK, fundado hace 150 años, llegó a
tener cuatro millones de miembros en el momento de su apogeo, a mediados de la
década de 1920. En esa época la organización estaba muy jerarquizada y por
momentos muy cerca de la Policía.
Llegó incluso a ser discretamente
apadrinada por algunos presidentes estadounidenses. Pero ahora no contaría más
que con 5.000 a 8.000 miembros, según el Southern Poverty Law Center, un
observatorio sobre movimientos extremistas.
«Las secciones del Klan son vistas
como una generación antigua del supremacismo blanco, y por tanto no atraen a
los jóvenes como en el pasado», dice Oren Segal. «Su principal
actividad consiste en entregar folletos a las casas, lo que es visto como un
signo de debilidad y no de vitalidad», agrega.