Israel advierte por «avance» del terrorismo en la región

24/Mar/2015

El País, D. ISGLEAS / R. ROSSELLO

Israel advierte por «avance» del terrorismo en la región

El gobierno de Israel advirtió ayer a
legisladores uruguayos sobre la incidencia de Irán y Hezbolá en la región, en
particular en Uruguay. Los dos incidentes ocurridos en Montevideo entre fines
de 2014, en la antigua sede de la embajada israelí, y el registrado el 7 de enero
de este año, en el WorldTrade Center, encendieron las alarmas.
Ayer, Dana Benvenisti, directora de Seguridad
Regional y Contraterrorismo de la Cancillería israelí, y YifatAmedy, directora
delegada del Departamento de Medio Oriente del Centro de Investigaciones
Políticas de la Cancillería, acompañadas por la embajadora Nina Ben Ami, se
reunieron con los diputados del Grupo Parlamentario de Amistad Uruguay-Israel:
el frenteamplista Carlos Rodríguez, los nacionalistas Jaime Trobo y Daniel
Peña, y el colorado Tabaré Viera.
Las funcionarias de Israel dijeron que se
detecta un «avance» de la «amenaza terrorista» representada
por grupos como Hezbolá en la región, al tiempo que notificaron sobre un
posible «complot terrorista» que se estaría instalando en varios
países. Según informaron en el Parlamento, Israel tiene información sobre la
«responsabilidad directa» de funcionarios de Irán en el atentado a la
mutual judía AMIA en Buenos Aires en 1994, que dejó 86 muertos y 300 heridos.
Benvenisti y Amedy hablaron con los
legisladores a través de dos traductoras que suministró la embajada de Israel.
Los diputados uruguayos se interesaron en aspectos como la valoración que hace
Israel sobre las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Barack Obama,
en relación con el gobierno Venezuela, a quien calificó como una amenaza a la
seguridad nacional, y las relaciones del presidente Nicolás Maduro con el líder
iraní Mahmud Ahmadinejad.
Pero fue poca la información que recibieron en
estos puntos.
La presencia de esta delegación de alto nivel
del Ministerio de Exteriores de Israel fue vista por los legisladores como una
muestra de la preocupación del gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu
por la expansión del terrorismo a partir de grupos fundamentalistas vinculados
con Irán.
Durante el gobierno del presidente José
Mujica, el acercamiento de Uruguay al régimen de Ahmadinejad provocó malestar
del gobierno israelí. Además, la embajadora Nina Ben Ami, apenas llegada a
Uruguay en agosto de 2014, hizo saber el malestar de su gobierno por los dichos
de Mujica cuando calificó de «genocidio» la ofensiva de Israel en
Gaza. «Estamos profundamente perturbados por los dichos de Mujica»,
dijo.
Reserva.
La sesión con los diputados fue declarada
reservada para facilitar el suministro de información. Benvenisti explicó que
para responder a algunas de las preguntas ella no manejaba determinada
«información de inteligencia».
También hablaron sobre temas como el lavado de
activos, los contactos del terrorismo de Hezbolá con la mafia y las fronteras
terrestres. Las funcionarias israelíes describieron a los legisladores un
amplio panorama sobre la situación de Medio Oriente y, en particular, el
accionar del grupo Estado Islámico (EI) en Irak y en Siria. Según la información
de las agencias de inteligencia israelíes que monitorean las actividades del
EI, las capacidades de reclutamiento de este grupo yihadista en América del Sur
son muy limitadas, aunque han registrado algunos casos. El EI está reclutando a
sus combatientes extranjeros principalmente en África, de donde proviene el
grueso de sus 30.000 integrantes, y de Europa de donde provienen unos 5.000.
Las altas representantes israelíes creen que
algunas denuncias, como las que hace pocos días formuló la diputada opositora
argentina Elisa Carrió a propósito de reuniones de inteligencia de agentes
iraníes y de Hezbolá en Montevideo son completamente certeras, y creen posible
aunque no tienen pruebas de ello, que grupos locales de izquierda como Unidad
Popular reciban algún tipo de apoyo económico de esas procedencias, ya que este
es su modo habitual de operar. Esto indicaría que los intentos por buscar
«amigos» en el continente son persistentes, en tanto buscan
identificar objetivos vinculados al Estado de Israel para consumar ataques de
mayor o menor entidad que los perpetrados en 1992 y 1994 en Buenos Aires.
Desde el gobierno de Netanyahu se ve con
extrema preocupación la concreción de dos escenarios totalmente adversos: que
esta semana termine por cristalizar el acuerdo entre Irán y el Grupo 5+1
(China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania) en torno a
su programa nuclear, y que Teherán consiga aliados firmes en América del Sur.
Un incidente registrado en Perú en octubre de
2014, que derivó en la detención de un ciudadano sirio reclutado por el
Hezbolá, enfocó los radares hacia esta región. Este hombre, de 26 años, llevaba
documentación falsa con la que ingresó a ese país. Sus directivas consistían,
precisamente, en formalizar una relación para obtener la doble nacionalidad
mientras desarrollaba sus tareas. Estas consistían, principalmente, en detectar
objetivos como sedes diplomáticas, sedes policiales, bancos y otras
instituciones que más adelante pudieran ser útiles en la concreción de algún
tipo de acción terrorista.
Benvenisti y Amedy llegaron a Montevideo unas
horas después de haber mantenido diversos contactos con integrantes de la
comunidad judía en Buenos Aires y legisladores argentinos. Los recientes cruces
de la presidenta Cristina Fernández y el gobierno de Netanyahu dejaron una
relación por demás crispada en el plano diplomático.
La posibilidad de que Argentina haya pactado
con Irán a cambio de algún beneficio económico para desviar la investigación
sobre el atentado contra la AMIA —caso que investigaba el fallecido fiscal
Alberto Nisman—, terminaron por exacerbar una relación que venía deteriorándose
desde hace tiempo. Argentina tiene una de las comunidades judías más numerosa e
influyente en América Latina.
Las nuevas señales del gobierno hacia Israel.
El gobierno israelí ha interpretado como
positivas todas las señales que ha recibido de parte del gobierno del
presidente Tabaré Vázquez, incluido el nombramiento de Bernardo Greiver
exembajador de Uruguay en Israel—, como número tres en la Cancillería,
especialmente por el cambio que supone respecto a la administración de José
Mujica. Pero también la reacción oficial durante los incidentes ante las sedes
diplomáticas en Montevideo, que juzgaron como muy adecuadas.
«Responsabilidad directa» de Irán en
el atentado a la AMIA
La influencia de Irán en la región fue el tema
central del informe brindado ayer en el Parlamento. Las funcionarias israelí
Dana Benvenisti y YifatAmedy explicaron a los legisladores sobre la presencia
de Hezbolá en la región tratando de «formar núcleos en distintos
países» del área para «financiar actividades terroristas».
Los legisladores hicieron varias preguntas.
Algunas tuvieron que ver con la responsabilidad en el atentado terrorista a la
mutual judía AMIA, en 1994 en Buenos Aires. Las visitantes confirmaron la
«responsabilidad directa» de funcionarios del gobierno iraní en la
organización del ataque. En 2006, la justicia argentina, después de años de
investigar el caso y tomar cientos de declaraciones y evaluar pruebas,
representada por los fiscales Alberto Nisman y Marcelo Martínez Burgos,
formalmente acusó al gobierno iraní de planificar el atentado y al Hezbolá de
ejecutarlo. A comienzos de este año, la prensa internacional dio cuenta de un
ataque aéreo israelí contra el Golán sirio que mató a por lo menos seis
milicianos de Hezbolá, entre los que estaba JihadMughniyeh, hijo del difunto
comandante militar ImadMughniyeh a quien se le atribuyó la autoría intelectual
de los atentados en la Argentina.
En otra de las interrogantes planteadas se le
preguntó en qué proporción, según la visión de Israel, Uruguay es un lugar
«más o menos vulnerable» para un posible ataque terrorista, pero
respondieron evasivamente diciendo que no podían establecer «un
ranking» de países más o menos riesgosos. «Como el terrorismo es
imprevisible, las acciones se resuelven por decisiones de carácter
político», precisó Benvenisti.
Por eso, insistió en que es «muy
difícil» prever las acciones terroristas. Dijo, sí, que «los puntos
más vulnerables o los que más le atraen a los terroristas son las sedes de las
comunidades judías, embajadas u oficinas de Israel, las organizaciones
sociales, entre otros».