Se presentan como protectores de la libertad.
Alegan ser defensores de los derechos humanos. Dicen estar deseosos de paz.
Aseguran buscar justicia. Pero mienten. Los que llaman a boicotear a Israel por
la situación de los palestinos, no están motivados por fines loables sino por
un deseo de quitar legitimidad a la existencia misma de Israel.
Son unos hipócritas.
Siempre advertimos respecto a la calificación
de «antisemita» a todo aquel que critique a Israel. Es legítimo
discrepar. También buenos, sinceros y auténticos amigos, pueden tener
diferencias.
Pero esto es otra cosa. Esto es marcar al
judío entre los estados, señalarlo, presentarlo como símbolo de todos los
males-tal cual hace el antisemita declarado respecto al judío- y exhortar a que
el mundo no le quiera hablar, no lo reconozca, no lo apoye, no comercie con sus
empresas ni juegue el fútbol con sus deportistas.
Son unos hipócritas.
Porque no se preocupan por los palestinos
asesinados en Siria, como por supuesto tampoco por los numerosos civiles
gaseados por el régimen de Assad o matados por alguno de los fanáticos grupos
radicales que se le oponen. Ni por los muertos a manos Hamas. Ni por los tantos
musulmanes que caen degollados o baleados por sus «hermanos» , ahora
del Estado Islámico, y en tantas otras situaciones de guerra y conflictos
,desde hace años, en diferentes partes del Medio Oriente. Y por supuesto
tampoco por los cristianos, yazidis y otras minorías perseguidas.
El récord lo batió esta semana el Sindicato
Nacional de Estudiantes de Gran Bretaña, que resolvió por mayoría de 19 a 12
boicotear a Israel, bajo el lema «Justicia para Palestina». El propio
gobierno británico condenó la decisión, recalcó que se opone a boicots, y
analistas estiman, que si bien el efecto sicológico de estas situaciones nunca
es bueno, probablemente esa decisión no tenga efecto concreto de importancia.
Pero ese no es el punto central.
Esa misma organización tuvo el tupé, hace
algunos meses, de negarse a llamar a un boicot del Estado Islámico, que asesina
indiscriminadamente, mata civiles, persigue cristianos y otras minorías, quema
gente viva.
«Las condenas al Estado Islámico parecen
haberse convertido en justificación de guerra y una abierta islamofobia»,
dijo en ese momento un comunicado del sindicato. Como claro está que tontos no
son, consideramos que representan otro tipo de peligro en la arena
internacional. Al igual que todos aquellos que llaman a boicotear a Israel,son
defensores del terrorismo diplomático.
Y quizás lo peor de todo, es que no ayudan a
acercar la paz, en absoluto.
Es que tampoco les importa.
Recientemente tuvo lugar en el hotel
Ambassador de Jerusalem Este un evento de diálogo en el que uno de los
panelistas invitados era el ex diplomático israelí Dr.AlonLiel, conocido por
sus posturas muy críticas del gobierno de Benjamin Netanyahu y claramente
favorables a la izquierda. Pues en medio de sus palabras, irrumpieron al salón
los matones del BDS (la sigla en inglés de Boycot, Divestment and Santcions)
que coordinan los llamados a boicotear a Israel, y no le dejaron seguir
hablando.
Hace pocas semanas, la cantante israelí
Ajinoam Nini,más conocida en el exterior como Noa, lidió nuevamente con un
fenómeno que para su pesar, ya conoce bien . Se presentaba en España y en
algunas calles cerca de donde iba a cantar, había carteles y manifestantes
exhortando a boicotearla, agregando a ello todo tipo de condenas a Israel.
Noa es probablemente la cantante más política,
si cabe el término, de Israel. Su apoyo a un estado palestino y su defensa de
sus derechos se traduce a menudo en fuertes ataques a la política del gobierno
que considera no da los pasos necesarios para lograr la paz.
Pero eso no importa a quienes se oponen a la
existencia misma de Israel y lo disfrazan de preocupación por los palestinos.
Para ellos, el que Noa sea israelí, alcanza.
También que AlonLiel lo sea.
El único israelí que les vendría bien sería el
renegado del sionismo, el que pasa de la legítima crítica a la defensa de la
destrucción de Israel o su desaparición en la práctica negando el carácter
judío del estado.
En el mundo hay 57 países con mayoría
musulmana, que además lejos están de ser países en los que impera la libertad y
el respeto a los derechos del ciudadano-tampoco de los propios musulmanes-pero
el problema para el mundo, según estos hipócritas, es el estado judío.
Es el estado judío en el que hay un sinfín de
programas e iniciativas destinadas a fomentar la coexistencia en paz. El estado
judío en el que diputados árabes se desempeñan libremente en el Parlamento y
dicen lo que quieren, por mucho menos de lo cual, sin duda, irían presos en
países árabes.
Es el estado judío donde un ciudadano árabe es
Juez Supremo, y donde fue él el que escribió años atrás la sentencia que mandó
al ex Presidente del Estado Moshe Katzav a prisión por violacion.
Es el estado en el que claro que la democracia
es imperfecta, donde también hay extremistas y racistas, como en toda sociedad
moderna. Pero donde salvan la vida de niños de países árabes que llegan a
operarse y son atendidos igual que los niños israelíes. Es el único país que
introduce diariamente ayuda humanitaria a la Franja de Gaza gobernada por su
enemigo declarado, Hamas, mientras Egipto le cierra las puertas.
Es a él que intentan boicotearle.
Aunque fue el que extendió, como siempre, su
largo brazo de ayuda humanitaria y viajó hasta Nepal a salvar vidas en un
hospital de campaña ejemplar, tras el terremoto.
¿No saben todo esto los que llaman al boicot
de Israel?
Claro que saben. Pero no les importa…porque
su guía no es la verdad.
Hipócritas- Otra forma de terrorismo
08/Jun/2015
Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski