Hasday, hijo del Rabí Ezra Ibn Sha-Prut

12/Dic/2012

Milim Cultural, Esther Cohen

Hasday, hijo del Rabí Ezra Ibn Sha-Prut

El cambio que la invasión musulmana provocó en la península no fue solamente político, sino económico y social.Andalucía o Al-andalus formó parte al principio del Imperio Musulmán del Califato de la Casa de Omeya. Cristianos y judíos fueron reconocidos como «dimmíes», es decir población de segunda categoría, protegida por el conquistador, cuya primera obligación era pagar los impuestos. La mayoría de los judíos vivían en los centros urbanos al Sur del país,y mantenían relaciones con sus correligionarios del Norte de África (Cairuán), así como con los de Tierra Santa y Babilonia (Bagdad).El esplendor del Califato Omeya en Andalucía, tuvo su comienzo con la subida al Trono de Abderramán III (912-961). En esos años comenzó un verdadero florecimiento de las comunidades judías de Andalucía. Encontramos por primera vez «cortesanos judíos». Esta prosperidad se prolongó durante varias generaciones, aunque también se dieron casos de persecuciones graves.Como primero de estos cortesanos, tenemos a Hasday, hijo del Rabí Ezra ibn Sha- Prut, nacido en el 910 y descendiente de una familia originaria de Jaén que se había trasladado a Córdoba. Recibió una educación tradicional y aprendió árabe, latín y la lengua del pueblo, el romance. Desde pequeño fue educado en el estudio de las Sagradas Escrituras y otras ciencias tradicionales judías. Este conocimiento de las lenguas fue, en realidad la llave maestra que le permitió acceder a la especulación científica y a la investigación de los secretos de la naturaleza desde donde llegó al conocimiento de la medicina.Su dedicación fundamental será la medicina y los idiomas. Será un judio culto, médico, y además, excelente administrador. La frecuente presencia de visires y generales en su casa le permitirá desenvolverse con soltura en la Corte de Córdoba. Por ej. Aprendio que al recibir por primera vez a un invitado musulmán saludándolo con el tradicional “as- salamu-aleikum”, deseándole paz y salud, debe ofrecerle leche a continuación, acompañada de dátiles con almendras. El vaso de leche es un símbolo de la pureza de sentimientos, los dátiles, soporte alimenticio por excelencia de los musulmanes, y las almendras son un alimento altamente nutritivo y agradable. Una pasión infantil le llevará también a su vocación médica y científica: la cría de gusanos de seda. Le fascinaba el proceso de la metamorfosis y su transformación. Forjó su vocación por el mundo de la farmaa y la medicina.En el año 924, Hasday tiene 13 años y celebra su Bar- Mitzvá ante la Kehila de Al Yayyan. En Jaén supo que desde el año 832 existía la Casa de la Sabiduría, en Bagdad. Allí trabajaron famosos eruditos que tradujeron los Tratados de Aristóteles, algunos de Platón muchos de Dioscórides, parte de las obras de Hipócrates y Galeno, también algo de Euclides Arquímedes y Ptolomeo. Tras cuatro años de estudio en Jaén, Hasday llega a Córdoba en el Año 928-929). Será un año de gran importancia porque Al-Andaluz dejará de ser un emirato para convertirse en Califato. Hasday fue el impulsor de lo que se ha dado en llamar el renacimiento literario y científico de los judíos españoles. Protegidos por el gran mecenas que fue Hasday, aparecen los dos primeros gramáticos hispano hebreos: Menajem ben Saruq y Dunas ben Labrat. Menajem es el autor del primer diccionario del hebreo y arameo bíblico.El Mahberet. Dunas, su rival, escribió las Teshubot (Respuestas ) a Menajem en las que critica la obra del anterior y expone sus teorías gramaticales acerca de la lengua hebrea.Poco tardaría Hasday en gozar de prestigio científico. Un hallazgo en el campo de la Farmacología le hizo célebre. Fue el re-descubridor de la Triaca, especie de penicilina de la Antigüedad de amplio espectro válido para curar diversas enfermedades. Su fórmula se había perdido en el siglo II, en la época del Imperio Romano. Hasday, tras largo investigar, dio al fin con la fórmula descubrimiento que le valió pasar a formar parte del grupo de físicos de la Corte de Abderramán III.El Califa lo nombró su médico personal. Pero también era un hábil intérprete y diplomático. El califa recurrió a su mediación por un conflicto planteado con Otón I (936-973). Por su habilidad se evitó una guerra importante con el Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.En otra ocasión, el Rey Sancho I el Craso, Rey de León, fue destituído de su reino por los nobles que se burlaban de él por su condición de obeso. Huyó a Pamplona y su abuela, la Reina Toda de Navarra le pidió ayuda militar al Califa en Córdoba, quien decidió enviar a Hasday a Pamplona. Lo fundamental de la cura que le impuso Hasday fueron ciertas hierbas unidas al ejercicio físico. Al parecer, le aconsejó hacer a pie toda la marcha de Pamplona a Córdoba. Así fue que con la ayuda del Califa recuperó su trono del Reino de León.Hasday fue nombrado Nasí o Príncipe de las comunidades judías de Al-Andaluz.Tenía interés por conocer la situación de las comunidades judías de todo el mundo. Es famosa la Carta dirigida al Rey de Jazaria, con gobernantes judíos, situado entre el Mar Caspio y Crimea y el Cáucaso al Sur, formado por pueblos de origen turco, convertidos al judaísmo ( S. X )Se contactaba con las grandes Academias Talmúdicas de Sura y Pumbedita.Hay que destacar la labor de Hasday como fundador de la Escuela de Filología Hebrea de Córdoba. Fue reconocido como líder de su generación. Los días de Hasday fueron momentos de grandeza para el judaísmo andaluz.Hasday falleció en el 975, años después que Abderramán quien murió en el 961.A partir de entonces, la suerte de los judíos variará de una ciudad a otra.