Acostumbramos a destacar proezas, valentía, coraje de los soldados del Ejército de Defensa de Israel.
Nos enorgullecen y emocionan.
Pero hay otras hazañas las cuales no siempre tienen similar destaque o trascendencia.
Entre el 24 y el 26 de mayo de 1991, el Estado de Israel llevó adelante una de esas hazañas.
Tuvo lugar en un plazo de aproximadamente 36 horas la «Operación Shlomó», la cual consistió en trasladar alrededor de 14.000 judíos de Etiopia al Estado de Israel, judíos a los cuales se les avecinaba en dicho país una situación más que peligrosa.
Siempre fue difícil en Etiopia. Para la población en general -sequias, hambre- y para los judíos en particular, por las mismas y también otras razones.
Algunos años antes, hacia 1984, había tenido lugar el «Operativo Moshe» que había trasladado a miles de judíos etíopes a Israel, operativo también heroico, de distintas características.
El Operativo Shlomo del año 1991 tuvo lugar bajo el gobierno de Itzjak Shamir, en aquel momento Primer Ministro de Israel.
Cuidadosamente planificado, requirió de la participación de centenares de personas que dieron lo mejor de sí para que el operativo pudiese fructificar.
No fue un operativo clandestino. Fue hecho bajo el conocimiento -aunque no a satisfacción- del gobierno etíope.
Decenas de aviones fueron ida y vuelta de Etiopía a Israel, de Israel a Etiopía, posibilitando que miles de judíos que seguramente poco tiempo antes jamás se lo habrían imaginado, cumpliesen con el sueño de ir a Israel.
No esta demás recordar aquí que la comunidad judía etíope, de raíces muy antiguas, mantuvo durante generaciones y generaciones vivo y enhiesto su judaísmo, a pesar de que desconocían la Tora Oral y muchas de las tradiciones y costumbres que eran conocidas y practicadas en el resto del mundo judío.
«Solamente» conocían la Tora escrita. Y alguna cosa más. Pero con eso, el sentimiento judío y el amor por la Tierra de Israel, alcanzaba para mantener su judaísmo. Muchas veces contra viento y marea.
En el Operativo Shlomo, la tarea no fue para nada sencilla. Por el contrario, tremendamente compleja.
Algún que otro avión de El Al llegó a transportar alrededor de…1000 judíos etíopes.
Entre los 14.000 transportados, había muchos enfermos, mujeres embarazadas, niños, ancianos, en fin.
El gobierno de Israel tomó precaución y cuidado de todos ellos durante el viaje y por supuesto al llegar al país.
Cuando pisaron tierra israelí por primera vez, más de uno se inclinó y besó el suelo…
«AL Kanfei Nesharim». Expresión hebrea que se traduce como «En alas de águila.»
«Ustedes vieron lo que hice en Egipto llevándolos sobre alas de águila y os traje a mi» (Éxodo 19:4).
Dice la Torá recordando, dentro de un contexto, el Éxodo de Egipto.
Los judíos etíopes llegaron al país «Al Kanfei Nesharim», en «Alas de águila», los benditos aviones.
Prácticamente todos los aviones -con alguna excepción -fueron de la compañía israelí EL AL.
Los pilotos fueron los principales héroes -aunque no los únicos-en toda esta hermosa historia.
Héroes fueron también, y vaya si lo fueron, los que armaron la logística para que 14.000 judíos estuvieran a determinadas horas en el Aeropuerto en Etiopia, prontos para embarcar y en distintos momentos.
Héroes fueron también los médicos de a bordo, y muchos otros que seguramente permanecerán en el anonimato.
Considero a este episodio uno de los más hermosos y emotivos, en la dramática y a su vez apasionante historia del Estado de Israel.
En alas de águila: 29 años de la Operaciòn Shlomó
26/May/2020
Por Lic. Rafael Winter (Rufo), para CCIU