Hace pocos días se recordó en Uruguay, en un acto organizado por la B’nai B’rith local con el apoyo de otras entidades judías, la llamada “Noche de los cristales”, episodio siniestro que en 1938 marcó el comienzo del fin para millones de personas en toda Europa. Durante el acto montevideano, quienes asistimos al mismo pudimos escuchar la notable reflexión del historiador Gerardo Caetano acerca de aquel episodio, y pudimos también asomarnos —apenas, es cierto, y de manera vicaria— al horror del Holocausto, a través de la presencia, silenciosa y humilde, de varios sobrevivientes de los campos de exterminio nazis, quienes en distintos momentos de su peripecia vital llegaron a instalarse en Uruguay y que estaban presentes en el acto.