El presidente de EEUU, Barack Obama, intentó recabar el apoyo de Rusia y de China para presionar a Irán y su programa nuclear, en sendas reuniones al margen de la cumbre de la APEC en Honolulu. En una jornada dominada por el comercio, tras el anuncio de un acuerdo sobre las líneas maestras del pacto de libre comercio para la región de Asia Pacífico conocido como TPP, Obama dedicó también buena parte de su tiempo a abordar la seguridad nuclear e Irán, un asunto que trató en sendas bilaterales con sus colegas ruso, Dmitri Medvédev, y chino, Hu Jintao.