El 9 de mayo de 1995, 50 años después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial se pudo ver, entre la multitud reunida para esta celebración en Rusia, en una ciudad del interior, a un veterano de guerra que tomaba una cucharada de agua recogida en un charco.
Quién contó esta historia se había olvidado de él hasta que lo vio en una exposición sobre los veteranos de guerra judíos de la ex Unión Soviética: «La vida de la Gran Guerra Patriótica : Las historias no contadas de soldados judíos soviéticos en el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial» en Nueva York. El nombre que recibió en la Unión Soviética esta sangrienta guerra librada contra Alemania fue “La Gran Guerra Patriótica” que comenzó con la invasión nazi en 1941. Setenta años después, el número impresionante de muertos y heridos aún están siendo revisadas.