La investigación de las actividades de la Resistencia Nacional Socialista se ha transformado en una búsqueda a nivel nacional de delitos sin aclarar, incluyendo presuntos ataques terroristas en Colonia y Duesseldorf de 2000 a 2004, en los que resultaron heridas más de 30 personas, en su mayor parte extranjeras.
La presencia operativa de células neonazis quedó al descubierto días atrás cuando un integrante de una organización de extrema derecha se entregó y otros dos se suicidaron, activistas supuestamente vinculados a atentados criminales entre 2000 y 2006.