Las autoridades nigerianas intentan esclarecer una ola de atentados, en su mayoría contra iglesias, inicialmente atribuidos al grupo islamista Boko Haram, que dejaron al menos 40 muertos el domingo de Navidad en Nigeria. Temen más ataques. Si bien el gobierno acusó a Boko Haram y un presunto vocero del grupo islamista lo reivindicó, un portavoz policial de la región de Madalla, donde tuvo lugar el más mortífero de estos atentados, dijo que las autoridades aún tenían dudas sobre la autoría de este ataque.