La relación de Brasil con Irán ha causado una gran sorpresa en algunos rincones. Como potencia regional y referente mundial emergente junto a China, India, Rusia y Sudáfrica, Brasil se ha posicionado como un nexo entre el primer y el tercer mundo capaz de jugar un rol global constructivo. Solamente entre 2005-2010, Brasil dio USD 5000 millones en asistencia mundial: USD 3200 millones en préstamos y cancelaciones de deudas a países pobres y USD 1900 millones en ayuda humanitaria, becas de estudio, capacitación técnica y otros.