Irán y Estados Unidos elevaron el tono ayer a raíz de las amenazas iraníes de cerrar el estrecho de Ormuz, un canal estratégico para el tráfico petrolero mundial, mientras naves de los dos países desfilan por la región. El general Hassan Salami, el segundo en la jerarquía de los Guardias de la Revolución (tropa de elite del ejército iraní), rechazó ayer las alertas de Estados Unidos contra el cierre del estrecho, y destacó que Irán actuará con determinación «para defender sus intereses vitales».