Estados Unidos acusó sordera y despreció la advertencia iraní. Esta vez, la amenaza fue explícita y precisa. «Aconsejamos a la nave estadounidense que ha salido del estrecho de Ormuz y se ha ido al mar de Omán que no regrese al golfo Pérsico», dijo el comandante del Ejército Ataolah Salehí, en alusión al portaaviones de Estados Unidos que, según el régimen iraní, abandonó la zona el jueves. «La República Islámica iraní no piensa repetir su advertencia», agregó ayer el comandante. La amenaza llegó el día en que la Armada iraní concluyó las maniobras militares en las que probó con éxito varios misiles de corto y largo alcance. Desde el 24 de diciembre, el presidente Mahmud Ahmadineyad se encargó de que la televisión iraní filmara con precisión los ensayos bélicos y que las cadenas internacionales reprodujeran el silbido de los misiles en todo el mundo. También se encargó de que sus voceros declararan que los ensayos fueron exitosos y que el actual poderío militar les permite bombardear Israel y las bases que Estados Unidos tiene en la región.