4-1-2012
Misiles. «Aconsejamos a la nave estadounidense (…) que no regrese al golfo Pérsico», dijo un vocero iraní
Estados Unidos acusó sordera y despreció la advertencia iraní. Esta vez, la amenaza fue explícita y precisa. «Aconsejamos a la nave estadounidense que ha salido del estrecho de Ormuz y se ha ido al mar de Omán que no regrese al golfo Pérsico», dijo el comandante del Ejército Ataolah Salehí, en alusión al portaaviones de Estados Unidos que, según el régimen iraní, abandonó la zona el jueves. «La República Islámica iraní no piensa repetir su advertencia», agregó ayer el comandante.
La amenaza llegó el día en que la Armada iraní concluyó las maniobras militares en las que probó con éxito varios misiles de corto y largo alcance. Desde el 24 de diciembre, el presidente Mahmud Ahmadineyad se encargó de que la televisión iraní filmara con precisión los ensayos bélicos y que las cadenas internacionales reprodujeran el silbido de los misiles en todo el mundo. También se encargó de que sus voceros declararan que los ensayos fueron exitosos y que el actual poderío militar les permite bombardear Israel y las bases que Estados Unidos tiene en la región.
Ayer el mensaje fue claro: si vuelven al estrecho de Ormuz, por donde se transporta el 40% del petróleo mundial, la guerra estallará.
Además de eventuales ataques contra el territorio de Israel y las bases y buques de Estados Unidos en la zona, Irán ha dicho que, de sufrir una agresión o sentirse en peligro inminente, cerraría el estrecho de Ormuz, lo que podría suponer un desabastecimiento de crudo en el mundo de consecuencias imprevisibles.
Lo crucial de esta advertencia es que la agresión a la que se refiere Irán no es necesariamente militar. Ahmadineyad rechaza las sanciones que le ha aplicado Estados Unidos (sanciones financieras, congelación de haberes y veto a determinados responsables del régimen) y teme que la Unión Europea adopte sanciones similares.
EEUU redobla la apuesta
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo ayer en rueda de prensa que las advertencias «reflejan el hecho de que Irán se encuentra en una posición de debilidad» y son «una confirmación de que se enfrenta a una presión creciente» por no cumplir sus obligaciones con la comunidad internacional.
El Departamento de Defensa estadounidense señaló, por su parte, que el tránsito de naves de guerra de Estados Unidos por el estrecho de Ormuz es necesario para el abastecimiento de las misiones de Washington en el golfo Pérsico y que continuarán.
Una de las dos partes deberá ceder. Si cumplen sus palabras, los ensayos y las amenazas se convertirán en fuego.
Francia presiona a Europa
El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, pidió ayer un refuerzo de las sanciones contra Irán, porque a su juicio «no hay dudas» de que sigue adelante con su programa para la fabricación de la bomba atómica.
Juppé, aunque descartó cerrar la puerta a las negociaciones, puso el acento en que Francia «quiere un endurecimiento de las sanciones», y recordó las dos propuestas del presidente francés Nicolas Sarkozy: congelar los bienes del banco central de Irán y un embargo a las exportaciones iraníes de petróleo.
Lo justificó porque «Irán prosigue la preparación de su arma nuclear», algo sobre lo que a su juicio «no hay dudas», ya que «el último informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica es bastante explícito sobre ese punto».
El ministro francés recordó que Estados Unidos ya ha tomado disposiciones para sancionar a Irán y pidió que sus socios de aquí al 30 de enero, cuando se reúna la Unión Europea, «tomen una medida equivalente para mostrar (…) determinación».
Antes de que llegue el fuego
Israel, principal enemigo y vecino de Irán, apagará sus dos reactores nucleares en una eventual guerra en el futuro, para evitar una posible filtración radiactiva si son alcanzados por misiles enemigos.
Así lo decidieron la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Ejército en base a previsiones de que los reactores puedan ser bombardeados en una futura conflagración, informó ayer el diario Haaretz.
Esto evidencia que las imágenes televisivas de las pruebas iraníes con misiles llegaron a Jerusalén.
Ahmadineyad se reunirá con Chávez
Ahmadineyad viajará a Venezuela, Nicaragua, Cuba y Ecuador la semana próxima. La gira del presidente iraní es su segunda por Latinoamérica y tiene como objetivos evaluar las relaciones bilaterales, de ámbito internacional o los proyectos conjuntos, según Teherán. En su viaje, el mandatario iraní se reunirá con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y asistirá a la toma de posesión del presidente nicaragüense, Daniel Ortega.
Irán amenaza a Estados Unidos
04/Ene/2012
El Observador