Desconcierto y malestar causó en la colectividad judía la decisión del gobierno de apoyar el envío de una misión a investigar el impacto de las colonias israelíes en los territorios palestinos ocupados y abstenerse de votar el envío de un relator a Irán. El deterioro de las relaciones entre los gobiernos de Israel y Uruguay es tangible. También la molestia del gobierno y la diplomacia israelí por el acercamiento de Uruguay con el régimen iraní, en sintonía con los países del ALBA, en especial Venezuela, Ecuador y Nicaragua.