En Iom Ha Shoá los judíos recordamos a los 6.000.000 millones de judíos asesinados por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El resto del mundo civilizado por una decisión de las Naciones Unidas ha instituido el 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto. Esta, que ha sido una decisión muy valorable no impide que los judíos tengamos nuestro propio día del recuerdo. No implica que no nos solidaricemos y hagamos propio el dolor y la pena por los asesinatos y genocidios realizados sobre otros grupos, sobre otras personas. Tampoco significa que seamos indiferentes a las injusticias que se comenten en el mundo. Nuestro dolor no es el único y excluyente. Pero es el nuestro.