Uno de los temas más controvertidos en la investigación académica sobre el Holocausto es el impacto del trauma en las generaciones futuras. Un nuevo estudio llevado a cabo por la Universidad de Haifa argumenta que los signos del trauma de la Shoa puede ser identificada entre la tercera generación de nietos. La investigación, desarrollada por el Dr. Miri Scharf y el Prof. Ofra Míaseles del Departamento de Educación de la institución, detectó marcas no procesadas e indirectas de post trauma o problemas en los sistemas de comunicación e interacción, junto con los descendentes de la segunda o tercera generación de las víctimas de la Shoa.