El terrorista islámico Muhamad Mareh, que asesinara cruelmente a 7 personas, entre ellos tres niños judíos y su rabino entre el 11 y 19-03 en Touluse, llevó a Francia a comprender que el tumor maligno que tiene, llamado terrorismo islámico, golpea, respira y asesina en el corazón del país. La investigación de los crímenes no esta aún cerrada pero es evidente que Mareh tuvo colaboradores aún por fuera de su entorno familiar. Es más, una docente francesa le pidió a sus alumnos hacer un minuto de silencio en su memoria (no sería la única pero esta trascendió ).