La comunidad judía alemana está indignada por la decisión de un tribunal de Colonia de condenar la circuncisión por motivos religiosos. En una sentencia que sienta jurisprudencia, la última instancia judicial de Colonia estableció que con la circuncisión «el cuerpo del niño sufre una modificación duradera e irreparable», y que por tanto «es contraria a los derechos del niño, que debe decidir más tarde por sí mismo la pertenencia a una religión».