Israel afronta como nunca en su historia reciente retos claves para su supervivencia como estado moderno, avanzado, democrático, plural y vanguardista en ciencia, cultura y tecnología frente a las amenazas sistémicas del mundo árabe, el programa nuclear iraní, el antisemitismo global y la descohesión social fruto de los desajustes económicos internos como se ha podido constatar con la emulación de movimientos de protesta al estilo del 15-M español o las sonadas acampadas de los países musulmanes y la falta de liderazgo definido como fruto de su fragmentación política. El Estado de Israel libra diariamente desde su creación en todos los frentes una batalla sin cuartel por su supervivencia como nación soberana.