Una firma israelí de capital privado espera ganar dinero combinando las capacidades de Israel en cuanto a investigación y desarrollo con el poder manufacturero de China, aprovechando el apetito del país asiático por las tecnologías extranjeras.
Una firma israelí de capital privado espera ganar dinero combinando las capacidades de Israel en cuanto a investigación y desarrollo con el poder manufacturero de China, aprovechando el apetito del país asiático por las tecnologías extranjeras.
Una febril actividad, diversos foros multidisciplinarios de consulta y resoluciones, hacen que en 22 países árabes y 12 sudamericanos, miles de dignatarios, políticos, juristas, periodistas, medios de comunicación, empresarios, inversores, etc., estén activados en un fuerte y hábil cultivo de apoyo y entendimiento mutuos. Un llamado de atención.
El lunes último , la cadena televisiva norteamericana CNN transmitió una entrevista con Khaled Mashal, jefe de la organización terrorista Hamas, quien advirtió desde Damasco que “si la comunidad internacional no fuerza a Israel a retirarse a las fronteras de 1967, el único recurso del pueblo palestino será la resistencia”.
Es acusado de cooperar con países hostiles, de promover movimientos contrarios a la revolución islámica e injuriar a figuras del régimen. La sentencia -apelable- es por 19 años.