La Noche de los Cristales rotos. Aquella noche que se prolongaría, eterna y oscura, por casi siete años. El 9 de noviembre de 1938 se produce en Alemania y Austria la Kristallnacht, el pogrom ordenado por Hitler para acelerar, a través del fuego y la destrucción, la expulsión y desaparición de los judíos, juzgadas demasiado lentas en términos de la política puesta en marcha por el poder nazi a partir de 1933.