La movilización iniciada el 25 de enero fue una revolución con un alto componente digital que convirtió al joven Wael Ghonim (en la imagen), de 30 años, en un vocero de los manifestantes. Su página de Facebook galvanizó la protesta. Ghonim, ejecutivo de Google, se convirtió en uno de los héroes de la revuelta de la plaza Tahrir.