Shahbaz Bhatti era hasta ayer el primer cristiano en dirigir un ministerio en Pakistán. Católico, de 42 años, Bhatti fue vilmente asesinado a tiros por un comando terrorista cuando volvía a Islamabad tras visitar a su madre en las afueras de la capital. El asesinato fue reivindicado por Al Qaida y los talibanes, que «acusaron» a Bhatti de estar promoviendo la anulación de la «ley de la blasfemia». Una ley que provocó, entre muchas otras, la condena a muerte el pasado noviembre de Asia Bibi, una cristiana a la que se acusó de insultar a Mahoma.