Unas 20.000 personas participaron ayer en la ciudad de Deraa en los funerales del centenar de personas muertas el miércoles por las balas de las fuerzas de seguridad, mientras que el gobierno anunciaba medidas para detener protestas. Los manifestantes salieron de la mezquita al Omari hacia el cementerio gritando consignas en homenaje a los opositores muertos. «Hay seguramente más de 100 muertos y la ciudad necesita una semana para enterrar a sus mártires», afirmó el militante de los derechos humanos, Ayman al Asuad.