Si existe un año, que siento como prendido en mi propia carne como punzante alfiler que lastima, con seguridad es el 1492. Este 1492 fue protagonista y testigo fiel de episodios claves y dramáticos para el futuro de España, de Europa y del pueblo judío. Ocurrieron en el, tres hechos históricos trascendentes que cambiaron profundamente la faz de gran parte de la humanidad.