«Estábamos excavando cerca un cuartel del ‘sonderkommando’ – unidades de trabajo de los prisioneros de campos de exterminio nazi – cuando nos topamos con dos filas de alambre de espinas enterradas. Cavamos y encontramos rastros de un túnel. Medía el ancho de un humano y estamos un 99% seguros de que era un túnel de escapatoria», dijo el arqueólogo polaco Wojciech Mazurek al periódico inglés The Telegraph.