En momentos en que varias economías poderosas como la de EEUU o países europeos, e incluso la propia China, dan señales de enlentecimiento, Uruguay insistirá en su estrategia exterior de diversificar mercados para sostener el crecimiento con un aumento de las exportaciones. Con ese objetivo, a mediados de setiembre saldrá una misión oficial, integrada por gobernantes, asesores en inversiones y una docena de representantes de empresas privadas -que son las que se inscribieron hasta ahora-, rumbo a Líbano y Arabia Saudita, dos mercados poco explorados que tienen la característica de ser muy demandantes de productos y cuentan con amplios recursos económicos.