Si hay quienes celebran el censo que se inició con el mes, son las organizaciones de afrodescendientes, que esperan tener visibilidad de su situación y en consecuencia, posibilidad de políticas proactivas que los saquen de la situación más sumergida de todos los sectores de la población, a estar de la información disponible. Las preguntas 6 y 7 del censo pedirán la autoidentificación de su ascendencia como afro o negra, asiática o amarilla, blanca, indígena u otra, y cuál considera la principal. En 1996, la Encuesta Continua de Hogares obtuvo una autoidentificación como afrodescendientes de 165 mil personas; en 2006, 280 mil, o el 10,3% de la población, lo hizo. Con las cifras de la encuesta de 2008, se llegó a 10,6%.