Cuando se usa a Dios para cometer atrocidades, estamos muy lejos, años luz de la concepción ética de Dios que toda religión -sí, toda religión- debiera tener.
Cuando se usa a Dios para cometer atrocidades, estamos muy lejos, años luz de la concepción ética de Dios que toda religión -sí, toda religión- debiera tener.
Aunque no hay cifras oficiales, se estiman en cientos o en miles las personas que murieron en los últimos días en Nigeria en ataques de la milicia islamista Boko Haram, que avanza en el norte del país sin que el Ejército logre ponerle freno. El grupo armado es el principal sospechoso de varios ataques cometidos en el norte del país, entre ellos el del sábado, en el que según testigos se utilizó a una niña como atacante suicida.
El atentado contra la redacción del semanario satírico Charli Hebdo fue seguido, poco después por otro ataque terrorista. Una persona, que estaría vinculada en alguna forma a quienes cometieron el primer atentado, atacó una tienda y tomó numerosos rehenes.
Al menos 18 personas murieron y 35 resultaron heridas hoy en un atentado suicida contra una celebración de miembros del movimiento chií de los hutíes en ciudad yemení de Eb, informaron a Efe fuentes médicas de varios hospitales.