La gente que piensa que se afana por ayudar a los palestinos podría, en vez de únicamente tratar de perjudicar a Israel, considerar cómo asistir a los propios palestinos, cuyos líderes desvían el dinero que reciben de otros países en concepto de ayuda. Los estudiantes podrían considerar cómo crear industrias que mejoren el mercado laboral palestino, y chequear los abusos a los derechos humanos en la sociedad palestina, en vez de boicotear a compañías israelíes que emplean a miles de palestinos.