Este artículo desvela los comportamientos en la cárcel de algunos de los principales jefes yihadistas, reclutadores y radicalizados dentro de la prisión.
Este artículo desvela los comportamientos en la cárcel de algunos de los principales jefes yihadistas, reclutadores y radicalizados dentro de la prisión.
Tras el 11 de septiembre de 2001, la flor y nata de los intelectuales europeos comenzó a buscar justificaciones para la yihad. Evidentemente, estaban fascinados por el rifle de asalto Kalashnikov, “el arma de los pobres”. Para ellos, lo que habíamos visto en Nueva York era una quimera, una ilusión. Las matanzas fueron supuestamente el suicidio de la democracia capitalista, y el terrorismo era la ira de los desempleados, el arma desesperada de un lumpen proletariado ofendido por la arrogancia de la globalización occidental.
El escritor cristiano jordano Nahed Hattar fue asesinado este domingo en Ammán tras verse envuelto en un caso judicial por difundir una caricatura considerada blasfema e insultante para el islam, lo que despertó los temores a la tensión sectaria. Un hombre, supuestamente de tendencia islamista extremista, disparó a Hattar frente al Palacio de Justicia de la capital de Jordania, donde el escritor tenía este domingo cita con los tribunales.
La voz de Fatima Sadiqi está irrumpiendo fuerte y clara para hablar del papel y de los derechos de la mujer islámica. Las kurdas, el burkini, la detención de mujeres con explosivos en París la semana pasada; las esclavas y las combatientes del ISIS le han dado material de estudio y análisis. De ello habla en la nota de apertura (página anterior) y en esta entrevista profundiza algunos de dichos conceptos y aborda cuestiones feministas.