La guerra civil siria ha generado una tragedia humanitaria que parecería no tener límites. Más de 70.000 muertes se han acumulado. Y más de cuatro millones de personas han sido desplazadas de sus hogares. Esto quiere decir que nada menos que uno de cada tres sirios ha tenido que abandonar el lugar en que vivía. Casi siete millones de sirios necesitan hoy asistencia para poder sobrevivir, de los cuales la mitad son niños. Un millón de sirios ha dejado ya su país. Ocurre que Siria puede estar al borde de la desintegración y que la violencia aumenta. Aparece ahora, como veremos enseguida, la posibilidad de que el escenario del conflicto se amplíe y que el número de sus actores aumente. Además Siria está sin Internet, ni telefonía. Aislada. Y frente al horror que suponen los aparentes ataques con armas químicas, por parte de ambos bandos.
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