“Nuestras hijas son nuestra única fuente de riqueza. ¿De dónde más espera que pueda obtener vacas?”, preguntó Jacob Deng, de 60 años, originario del oriental estado sursudanés de Yonglei. La opinión del Jacob Deng es compartida por muchos habitantes de Sudán del Sur. El matrimonio infantil todavía es apoyado por muchas comunidades de este país africano, donde las niñas son vistas como una importante fuente de ingresos debido a la dote que recibe la familia de la novia.