Las autoridades iraníes ahorcaron a dieciséis rebeldes en represalia por la muerte de diecisiete policías de frontera en un enfrentamiento armado en la ciudad de Saravan, en el sureste del país, cerca de la frontera con Pakistán.
«Esta mañana hemos ahorcado a dieciséis rebeldes en respuesta al acto terrorista que realizaron anoche en Saravan», reveló Mohamad Marzie, fiscal general de la ciudad de Sahedan, capital de la provincia de Sistán Baluchistán.