Francia condena el arresto, por parte del régimen sirio, de Mohammad Malas, cineasta de renombre internacional, cuando este se disponía a viajar a Ginebra para participar en el festival de cine y Foro Internacional sobre Derechos Humanos.
Francia condena el arresto, por parte del régimen sirio, de Mohammad Malas, cineasta de renombre internacional, cuando este se disponía a viajar a Ginebra para participar en el festival de cine y Foro Internacional sobre Derechos Humanos.
«Más de 250.000 personas están sitiadas en Siria, sujetas a implacables bombardeos y bajo fuego de artillería. Se les niega la ayuda humanitaria, la comida y las necesidades básicas», aseguró la comisión de DDHH de Naciones Unidas.
Los ataques indiscriminados y el sitio de áreas pobladas por civiles llevados a cabo por las fuerzas gubernamentales sirias están provocando muertes en masa, hambruna y malnutrición, según denunció hoy la comisión de la ONU que investiga las violaciones a los derechos humanos cometidas en Siria.
¨¡ Que los mártires resuciten, Jomeini ha regresado a Teherán!¨. Así escribía el 2 de febrero de 1979 en mi crónica sobre la triunfal llegada del Gran Atyatollah a la capital persa, en el apogeo de su revolución y pocos días antes de la proclamación de la república islámica. En el l inmenso cementerio de Beshet El Zahra, una muchedumbre enfebrecida, alzada sobre las humildes losas del inmenso camposanto chií, alabando mil veces el nombre de Allah, entonando versículos del Corán, celebraron con pasión, con entusiasmo, con histeria, el retorno del ayatollah tras su exilio en los suburbios de París.
«¡No serás capaz de tener niños si montas en bicicleta!», le grita la madre a «Wadjda», nombre de la película y de la protagonista del primer largometraje realizado por una directora en Arabia Saudita, una historia mínima de grandes implicaciones para el cine del conservador reino, una historia sobre romper barreras sociales y alcanzar un sueño: comprarse una bicicleta verde.