Tras tomar control del aeropuerto de Tabqa, los yihadistas avanzan hacia el país vecino, donde buscan reclutar a más milicianos a sus filas y desde donde ingresan los combatientes extranjeros
Tras tomar control del aeropuerto de Tabqa, los yihadistas avanzan hacia el país vecino, donde buscan reclutar a más milicianos a sus filas y desde donde ingresan los combatientes extranjeros
La organización yihadista ha conquistado una base territorial en la que ha proclamado su propio califato, dispone de una red de financiación que le aporta grandes recursos y utiliza el terror como su mejor arma
El martes hizo irrupción en el ciberespacio un breve video que muestra la decapitación del periodista gráfico James Foley por un verdugo perteneciente al autotitulado Estado Islámico (más conocido por su sigla en inglés ISIS). En la grabación, el sicario intenta justificar la atrocidad sosteniendo que es un acto de represalia por la decisión del presidente Obama, de autorizar ataques aéreos contra las fuerzas del ISIS que amenazan el territorio del Kurdistán, en el noreste de Irak. En el video el ISIS amenaza con asesinar a otro periodista que tiene prisionero, Steven Sotloff, si los Estados Unidos no cesan con sus operaciones militares.
James Foley, periodista fotográfico de tan sólo 40 años fue ejecutado esta semana, de la manera más cruel, en tierras sirias, a manos de unos salvajes, como los denominara el New York Post en su portada, ya que no cabe otro adjetivo. Yihadistas islámicos pertenecientesal EIIS (Ejército Islámico de Irak y Siria) lo decapitaron. Pero no les fue suficiente con semejante acto vandálico. Lo filmaron y subieron el cruento video del asesinato a la red titulándolo “Mensaje a América”, difundiendo así su cobarde hazaña con el fin de dominar por el terror.