En una nueva publicación, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) justificó el secuestro y esclavitud sexual de las mujeres con la teología islámica, interpretación que el mundo musulmán en general rechaza por considerarla una perversión del islam.
En una nueva publicación, el grupo yihadista Estado Islámico (EI) justificó el secuestro y esclavitud sexual de las mujeres con la teología islámica, interpretación que el mundo musulmán en general rechaza por considerarla una perversión del islam.
Cuando en 2011, ante el estallido de lo que mayoritariamente colegas y medios de comunicación denominaron desde el más brutal desconocimiento del Oriente Medio “primavera árabe”, Barack Obama dijo en Washington: “No hay que temerle al Islam político, él traerá cambios democráticos”.
Hablemos del Estado Islámico y concedamos que hay circunstancias en las que solo aparentemente es fácil distinguir la frontera que separa al bien del mal
El mundo observa desde hace meses el cruento fenómeno conocido hoy como el Estado Islámico -que ha ido variando de nombres- , ve los rehenes degollados, la terrible crueldad demostrada ya repetidamente por su gente y teme que fundamentalistas islámicos que son ciudadanos en países occidentales vuelvan a sus lugares de origen decididos a perpetrar atentados. La imagen es de una organización temible y desenfrenada. Y esta imagen está bien fundamentada.