La afirmación de la Hermandad Musulmana de que los hombres no deben ser gobernados por hombres sino por Allah, es un fraude y una mentira, porque qué mortal puede afirmar el derecho a gobernar en nombre de Allah: ¿los variados sheikhs sunitas retrógados como el “Califa” de ISIS, Abu Bakr al-Baghdadi, o los ayatollahschiítas enfermos de poder en Irán?